Ya sabemos por qué las manos del rey Carlos III se ven algo extrañas y aquí te explicamos

salchichas-carlos-dedos-manos

Sus manos van perfectos con los berrinches porque no le quitan el tintero

Palacio Decadente.- ¿Recuerdan cuando en la antigüedad se elegía al mejor hombre para ser rey? Bueno, pues eso ya no aplica en la actualidad. Consideramos pertinente abrir con eso. Y es que seguramente todos habrán notado los extraños dedos del príncipe Carlos, quien por descarte y reglas medievales, asumió el trono de Inglaterra en días pasados como Carlos III.

El sujeto de 73 años que de seguro sería capaz de vencer a todos en una justa, en las vencidas o en un “maratón” (por eso es rey, ¿no?) ha llamado la atención por tener los dedos de la mano en forma de salchicha, lo que ha dado pie a rumores sobre su estado de salud.

“La hinchazón en las manos del rey se debe a que ‘pueda sufrir artritis o insuficiencia del hígado, los riñones o el corazón’”, aclaró en su cuenta de Twitter Alejandro Macías, el también llamado “zar de la influenza” en México, tratando de dar una respuesta a la duda que estaba circulando entre los interesados a los chismes reales.

Carlos podrá ser rey y todo, pero a ver, que se ponga a pelar una naranja

El tema de las manos de Carlos no es algo nuevo, pero ha resurgido ahora que ya vimos sus berrinches porque no le quitan el tintero a tiempo, y en general porque estará en el ojo público al asumir el reino del Imperio que vende tacitas y playeras con su imagen.

De hecho, el mismo caprichudo y portentoso sujeto bromeaba sobre eso en su biografía oficial titulada “Charles, The Main Who Will Be King”, escrita por Howard Hodgson:

“No puedo expresar lo emocionado y orgulloso que estoy. Realmente se ve sorprendentemente apetitoso y tiene dedos de salchicha justo como el mío”, había dicho Carlos respecto a su biógrafo.

Con esto resuelto, ya solo nos falta saber a detalle qué es lo que Camila le hacía (o le hace) a Carlos para que lo haya tenido tan enc*la’o para mandar todo a volar, incluyendo la aceptación social del reino que algún día iba a heredar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *